Caloi
...
El Caloi de los sábados.
Nunca fui un admirador de Caloi como dibujante, no es mi "universo", digamos. El afecto viene de aquellos sábados a la tarde de los años noventa, tomando cafe con leche y esperando la musiquita hipnótica de Caloi en su Tinta por ATC, Argentina Televisora Color (porqué "televisora"?). Cita religiosa para la patria nerd de dibujantes y animadores.
Caloi en su tinta fue uno de los mejores programas de televisión que he visto: supo hacer pedagogía con humor y despertar la curiosidad artística sin complejos. Desde el barrio, una ventana al mundo del arte, el arte así, sin mayúsculas ; el negro Caloi tenia la habilidad de presentar a Mondrian o a Arcimboldo con la simpleza de un tio piola. Con ese humor de esquina nos ayudo a ver con su programa, a mirar sin orejeras. Ahí descubrí a dibujantes como Roland Topor, Michaela Plavatova, al cineasta Jan Svankmajer, a tantos artistas que ahora son parte de mi familia. De alguna manera, me formé mas en Caloi en su Tinta que en la facultad.
Se por Oscar Grillo, autor de los hermosos dibujos que se veían bajo la musiquita hipnótica, que muchas veces difundió muchos cortometrajes sin tener los derechos, porque no daba el presupuesto, y que algunos realizadores se quejaban. Otros en cambio, le enviaban el material gratis, porque era prácticamente el único programa de televisión en el mundo que se ocupaba de dibujo y animación.
No vale la pena ahondar en la melancolía, vaya un agradecimiento al Negro y su programa: hace poco recuperé y subí algunos por aca y por Youtube. Nunca es tarde para verlos.
Caloi en su tinta fue uno de los mejores programas de televisión que he visto: supo hacer pedagogía con humor y despertar la curiosidad artística sin complejos. Desde el barrio, una ventana al mundo del arte, el arte así, sin mayúsculas ; el negro Caloi tenia la habilidad de presentar a Mondrian o a Arcimboldo con la simpleza de un tio piola. Con ese humor de esquina nos ayudo a ver con su programa, a mirar sin orejeras. Ahí descubrí a dibujantes como Roland Topor, Michaela Plavatova, al cineasta Jan Svankmajer, a tantos artistas que ahora son parte de mi familia. De alguna manera, me formé mas en Caloi en su Tinta que en la facultad.
Se por Oscar Grillo, autor de los hermosos dibujos que se veían bajo la musiquita hipnótica, que muchas veces difundió muchos cortometrajes sin tener los derechos, porque no daba el presupuesto, y que algunos realizadores se quejaban. Otros en cambio, le enviaban el material gratis, porque era prácticamente el único programa de televisión en el mundo que se ocupaba de dibujo y animación.
No vale la pena ahondar en la melancolía, vaya un agradecimiento al Negro y su programa: hace poco recuperé y subí algunos por aca y por Youtube. Nunca es tarde para verlos.
Comments
cuando era chica lo veia (tendria 5 años) y me acuerdo que habia una atmosfera poco comun en ese programa y algunos videos que pasaba sobrepasaban lejos lo real
sabes si los videos de caloi en su tinta se pueden encontrar en buenos aires?